sábado, 18 de enero de 2014

Capitulo 3:

Me hice una coleta, y luego fui a avisar a mi padre de que me iría a dar un vuelta, pero no le dije nada de nadie, antes merendé algo, ya que antes no había comido nada por que estaba durmiendo. Ya era la hora, salí de mi casa y fui al lugar donde habíamos quedado Harry y yo a esa hora, eran las 5:42, Harry no aparecía por ninguna parte, decidí esperar un poco mas, pasaron 7 minutos mas, sabía que todo era una broma, como iba a pedirme salir el y venir, me sentía como una tonta. Me iba a ir a mi casa, ya había esperado demasiado, alguien me cogió de la muñeca y me dio media vuelta.

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Creía que ya no ibas a venir- dije.

Lo siento, he tenido que hacer algunas cosas que me a pedido mi padre.- se excuso.


¿Donde vamos a ir?


Vamos a dar un paseo.- empezó a caminar, yo lo seguí y me puse a su lado. El me cogió de la mano, me miro y sonrió. Yo no podía reaccionar en aquel momento, mi cuerpo se quedo paralizado, ¿Y ahora que hago yo?

Seguíamos caminando, poco después nos sentamos en un banco de madera desgastado, al rededor había muchos árboles que tapaban las vistas al cielo. Por allí no pasaba mucha gente. 

Y bueno, cuéntame, ¿Te gusta el nuevo?- apoyó su espalda en el respaldo del banco y me miró después de hacer esa pregunta.


¿Qué?- No sabría que decir, no conozco mucho a Zac, osea que es imposible que me guste.- No.


¿Y estas saliendo con alguien?


No- no sabía para que me preguntaba todo eso, ya sabe la respuesta, la sabe de sobra, yo no salgo con nadie desde que era pequeña, o no se si eso se podía considerar salir con alguien. Recuerdo que la primera vez que me lo pidió le dije que si, yo creía que era una persona distinta a la que realmente es. Luego el rompió con migo y salió con otra chica. Luego me pidió salir a mi otra vez, de nuevo rompió con migo y salio con la misma, y así unas cuantas veces mas. Hasta que me harte, un día que me pidió salir y le dije que no, supongo que alguna vez habría que decirlo, entonces yo era muy pequeña, y no me daba cuenta de lo que me estaba haciendo, ahora si me doy cuenta de que lo tenía que haber dejado antes, y no haberle seguido el juego. Solo quería salir con la otra, fui una tonta. Ahora ya no me fió tanto de la gente. Aquel chico me abrió los ojos. Lloraba por el cada noche, y ahora me arrepiento de haber derramado mis lagrimas en el. Estaba recordando todo eso cuando me di cuenta de que Harry me seguía hablando.


Oye, ¿Samanta?


¿eh?, ¿que?- me saco de mis pensamientos.


¿Que si quieres que vayamos a tomar algo de beber?


Ah vale- nos levantamos de aquel banco y fuimos a un starbucks :




Nos sentamos y Harry fue a pedir las bebidas mientras yo esperaba. Vino rápido, nos bebimos las bebidas mientras hablábamos y reímos. Cuando terminamos el quiso pagar todo, pero yo quería pagar lo mio.

Pago yo- dijo el


Tu lo tuyo y yo lo mio


No, yo todo, te invite yo a tomar algo.


Me da igual, yo me pago lo mio, no me gusta que me paguen las cosas.


Harry saco su dinero del bolsillo trasero del pantalón y se fue hacia la caja. 

He dicho que pago yo- le pare agarrándole del brazo.


Y yo te he dicho que te invito yo, solo por esta vez por favor.- insistió


Vale, pero la próxima vez yo invitó - le solté para que pagará. 


Salimos cuando acabo de pagar y alguien me llamo al móvil, lo saque de mi bolsillo del pantalón y lo desbloquee, me estaba llamando mi padre, lo cogí.


*LLAMADA TELEFÓNICA*


¿Papa? ¿que quieres?


Samanta, ¿Vas a tardar mucho?


Pero si aún es pronto- mire la hora de mi reloj que llevaba en la muñeca izquierda y eran las 8:39


Ya, pero es que han llegado hoy unos vecinos y para ser amable les he dicho que vinieran a cenar, ellos han aceptado y van a venir a las 10:00, y he pensado que a lo mejor te querías arreglar un poco y todo eso.


Bueno vale para, ya voy, no tardo


*FIN LLAMADA TELEFÓNICA*


Colgué, bloquee la pantalla y metí de nuevo el móvil en mi bolsillo.


¿Que pasa?- preguntó Harry.


Me tengo que ir ya a casa.


Si quieres te acompaño


Vale.- caminamos hacía mi casa, con un silencio incomodo, cuando llegamos nos paramos delante de la puerta de mi casa, yo iba a abrir ya, pero antes mire a Harry que estaba detrás mía.


Adiós, lo he pasado muy bien esta tarde- dije un poco tímida y hice una pequeña sonrisa mirando hacia el suelo.


El subió al escalón en el que yo estaba de delante de mi puerta, quedo delante de mi, me sujeto de la barbilla y levanto mi cabeza para que quedáramos mirándonos.


Yo también lo he pasado muy bien- sonrió, enseño sus perfectos dientes, que todas las chicas del instituto tanto les gustaba y se morían por aquella sonrisa que ahora me había dedicado el ami.- ¿Quieres que quedemos otro día?- siguió hablando.


Claro- sonreí.


Mañana por la tarde te vengo a recoger. 


Vale- abrí la puerta de mi casa mientras el se iba alejando. Cerré y fui a mi cuarto a prepararme, pero antes salude a mi padre para que supiera que ya estaba allí. 


Busqué entre la ropa que tenía en mi armario, encontré mi vestido que no lo utilizaba casi: 




Lo saque del armario y lo puse en la cama para ponérmelo después, entre en el baño y me di una ducha corta, ya que no tenía mucho tiempo, me seque el pelo y fui a fuera, a mi habitación para probarme aquel vestido, me lo puse y aun me quedaba bien, entre de nuevo al baño a peinarme, no me decidía si hacerme alguna cosa en el pelo o dejármelo suelto. Al final opté por la idea de dejármelo suelto, quedaba mejor. Me maquille un poco, pero no mucho, no me gusta. Termine y me sobro unos minutos, me senté en la cama, la espalda en la cabecera y las piernas estiradas, mire un poco las redes sociales en mi ordenador. Sonó el timbre de mi casa, supongo que ya habrán llegado los nuevos vecinos. Me levante de la cama y me estire un poco el vestido, baje las escaleras hacía el piso de abajo, mi padre aún no había abierto, pero ya lo iba a hacer, me puse a su lado, abrió. Recibimos a un señor y a una señora, y a un chico, que yo diría que es mas o menos de mi edad.

Hola, encantado, soy Pablo- dijo mi padre estrechando la mano con los dos hombres de aquella familia y dando luego dos besos a aquella señora en las mejillas.

hola, yo soy Samanta, encantada- sonreí y les di dos besos a cada uno en las mejillas, ellos se presentaron, me encanto el nombre de aquel chico de mi mas o menos edad, tenia los ojos azules y era rubio, su voz me encantaba, era perfecta, y su sonrisa, hacía que me derritiera, era muy tierno, también se le veía un poco vergonzoso como yo, quizás me lleve bien con este chico- pensé.

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